Mejorar la eficiencia energética de un negocio tiene muchos beneficios: reduce costes, cumple con la normativa y mejora la sostenibilidad.
Para lograrlo puedes ayudarte de las soluciones que la tecnología nos brinda como la instalación de placas solares, el paso a la iluminación led o un cambio de ventanas.
5 claves técnicas para potenciar la eficiencia energética del negocio
1.- Optimizar el consumo eléctrico
Hay varias maneras de conseguirlo:
- Iluminación led: consumen hasta un 80% menos de energía que las incandescentes y las fluorescentes.
- Sensores de movimiento y temporizadores: optimizan el uso de la luz en espacios que no utilizamos habitualmente como por ejemplo el almacén o la iluminación de escaparates y letreros.
- Luz natural: un rediseño del establecimiento puede maximizar la entrada de luz natural, reduciendo el uso de electricidad.
2.- Equipos eficientes y un buen servicio de mantenimiento
Elige electrodomésticos de bajo consumo, preferiblemente aquellos cuya etiqueta energética es A+++. Recuerda que el mantenimiento preventivo es fundamental para evitar sobrecargas, desperdicio energético y reparaciones costosas.
3.- Climatización eficiente
- En cuanto al aislamiento térmico es importante contar con puertas, ventanas y paredes que incorporen materiales aislantes que reduzcan la pérdida de calor o frío.
- Los termostatos inteligentes son una buena forma de regular la temperatura evitando sobrecalentar el espacio o refrigerarlo excesivamente.
- Es importante hacer un uso racional de estos equipos manteniendo unos 21º en invierno y unos 24 en verano.
4.- Uso de energías renovables
Sabemos que los paneles solares son una inversión inicial importante, pero su recuperación es rápida y a la larga reducen significativamente la factura de la luz.
La aerotermia y la geotermia son sistemas avanzados que también permiten climatizar espacios con un menor consumo.
5.- Monitorización
Actualmente existen herramientas que permiten analizar el uso que hacemos de la energía a tiempo real. De esta forma, evaluando nuestros usos y comportamientos, podemos optimizarlos.
Si además combinamos estos sistemas con otros de automatización de procesos como la domótica en climatización e iluminación, estaremos reduciendo el desperdicio energético. La consecuencia más significativa de ello es la reducción de la factura de la luz.
La importancia de la cultura empresarial para la sostenibilidad
De nada sirve querer mejorar la eficiencia energética del negocio si todas las partes implicadas en él no forman parte de la iniciativa. Que el equipo sea consciente de la necesidad de estas medidas es fundamental.
Para ello podemos tomar diferentes acciones:
- Concienciar a la plantilla: se trata de capacitar a los empleados sobre el uso eficiente de la energía en todos los ámbitos de la empresa.
- Implementar políticas de apagado: debemos fomentar el apagado de las luces y los equipos fuera del horario laboral.
- Implementar el teletrabajo y la digitalización: de esta manera reducimos la necesidad de desplazamientos y de un mayor consumo energético en las oficinas.
Beneficios de tomar estas medidas
Y es que no solo es tu factura de la luz la que mejora, sino unos cuantos aspectos más que resultan clave para cualquier empresa:
1.- Mayor rentabilidad y competitividad
- Menos consumo energético es igual a mayores márgenes de beneficio.
- Equipos más eficientes con un mantenimiento regular es igual a reducción de averías y de tiempos de inactividad.
2.- Reducción de riesgos y cumplimiento de la normativa
- Cumplir con la normativa evita restricciones y multas.
- Reducir el consumo te protege frente a la subida de las tarifas eléctricas y los combustibles.
3.- Mejora de la imagen corporativa
Ser una empresa ecoeficiente mejora tu reputación ante clientes y posibles socios e inversores. Además, atraes compradores y talento, pues muchas personas prefieren empresas con valores medioambientales.
4.- Mayor confort y, por lo tanto, productividad
Bajo una buena iluminación, una temperatura adecuada y unos equipos que funcionan a la perfección, los empleados trabajan más cómodos y, por lo tanto, aumentan su rendimiento.
Como ves, la eficiencia energética de un negocio va mucho más allá de simplemente cambiar unas bombillas. Es una apuesta por la sostenibilidad, un compromiso empresarial con el medioambiente y la mejor forma de optimizar los recursos económicos, técnicos y humanos.